Temas en el Foro (¡Únete!):

¡Democracia sí, Dictadura no!


Más allá de la concepción que emana del simple significado de la palabra, entiendo por Democracia un sistema político y social dentro del cual las relaciones entre los hombres ocurren bajo los principios de Igualdad y Libertad; ambos en sus más amplios sentidos jurídicos, es decir, comprendidos dentro de los límites éticos y morales que las Leyes, creadas por los mismos hombres, imponen. Democracia es para mí: el derecho soberano, libre e igualitario, que tiene cada ciudadano para incidir de manera efectiva en la toma de aquellas decisiones que afectan el desarrollo de su vida en sociedad; sea opinando, proponiendo o, simplemente, votando por aquella opción o propuesta que, a su juicio, mejor represente o satisfaga su sentir y su pensar.

A partir de las definiciones expuestas podemos decir que en un determinado grupo social existe una verdadera Democracia cuando: 1.- Hay un amplio abanico de opciones, o propuestas, que reflejan el sentir, o pensar, de la totalidad de sus miembros, y; 2.- Se garantizan los mecanismos que permiten a los miembros del grupo elegir, en condiciones de igualdad y absoluta libertad, la opción de su preferencia; con la certeza de que la preferencia verdaderamente mayoritaria será la que se adopte por el grupo.

Es evidente que el grupo social de referencia implica la presencia de un mínimo común denominador que le es inherente a sus miembros por razones que no es del caso extender; pero pueden estar referidas a la territorialidad, ideología, ocupación, etc., incluso varias de estas razones sumadas a la vez. Visto así, los procesos democráticos son aquellos que posibilitan y garantizan el ejercicio pleno de la actividad humana dentro de cualquier tipo de agrupación y estructura social.

Así planteado, y a contrario sensu, toda acción que persiga de cualquier manera restringir la manifestación de la voluntad del individuo dentro del grupo social; sea obstaculizando el surgimiento de opciones que reflejen su sentir y su pensar, o limitándole en su oportunidad de opinar, de proponer o de votar; es antidemocrática.

Pasando del plano teórico a la realidad nicaragüense, tenemos muy claramente esbozada la pretensión del FSLN y el PLC por construir una nueva suerte de paralelas históricas; garantizándose de esta manera su perpetuidad en el ejercicio del Poder. Por otro lado, y casi simultáneamente, ha venido tomando fuerza (lo hemos analizado en escrito anterior) la opinión de que se debe de crear un “frente unido” de las fuerzas que se oponen a Daniel Ortega en su afán por consolidar una Dictadura auxiliado por el PLC.

Las elecciones de noviembre recién pasado nos han dejado demostrado que el discurso anti-Ortega no caló tanto como se esperaba en la mayoría de los nicaragüenses, ya que el abstencionismo excedió del 50%, y de nada valió la unidad de “la familia liberal” con el apoyo del MRS y una facción Conservadora. Porque, con todo y el fraude, el FSLN mantuvo un alto porcentaje de votantes y la oposición a duras penas logró superarlo con un 54 o 56%. Luego de esa farsa electoral vino una nueva fase del “arreglo” entre Ortega y Alemán que ha golpeado fuertemente los débiles cimientos sobre los que se sostiene la pretensión antidemocrática del ahora denominado “pactismo”.

La grotesca maniobra que ha permitido al FSLN hacerse con la Directiva de la Asamblea Nacional, controlando así todos los Poderes del Estado, también ha terminado con cualquier resquicio de credibilidad en cuanto a la aplicación de la Ley o concepción de Justicia que pudiese haber aún ostentado el Poder Judicial. La cada vez más evidente complicidad del PLC en la comisión del fraude electoral del 2008 y la comprobación de que este partido es capaz de entregar la nación entera para garantizar el bienestar de su caudillo, hacen también su parte para terminar de erosionar sus ya debilitadas fuerzas. De todo ello alguien podría interpretar, de forma extremadamente simplista, que los muchos miembros honorables que puedan aún quedarle al PLC y al FSLN van a pasar a engrosar las filas de la oposición; y con ello incurriría en un gravísimo error de apreciación.

Tratar de traducir el descontento popular en una reedición simple del “Todos contra Ortega” o intentar trasladarlo hacia un “Todos contra el Pacto”; dejaría de lado, y sin resolver, los verdaderos problemas que aquejan a la Sociedad nicaragüense y sus deseos manifiestos por vivir una real y plena Democracia. El principal problema que enfrenta Nicaragua es la falta de una visión colectiva de nación; carecemos de una proyección programática de corto, mediano y largo plazo; no tenemos horizontes, metas, ni plazos (que aunque utópicos, son tan necesarios para avanzar). Vivimos a la “buena de Dios”, providencialmente, y como buenos tontos consolándonos con los males de muchos (la crisis mundial, y que los políticos de todo el mundo son corruptos y sucios, por ejemplo)… buscando un tuerto que nos guíe por el borde del despeñadero, cuando con solamente abrir los ojos podríamos nosotros mismos alcanzar la planicie.

Una crisis debidamente abordada es fuente de oportunidades, la crisis en que ha entrado el sistema antidemocrático, con visos claros de dictatorial, imperante en nuestro país; en realidad nos pone frente a la posibilidad de comenzar a construir procesos verdaderamente democráticos que sean incluyentes y atractivos para la gran mayoría de la población. Tratar de imponer como única opción el gris, frente al blanco y al negro mezclados; es bastante absurdo para quienes conocemos de la existencia del arco iris y sabemos que blanco con negro es también gris. Por cierto, ya que hablamos de colores, a mi todavía me gusta más el naranja, talvez con un poco de amarillo.

Tan antidemocrática es la propuesta pactista del bipartidismo PLC – FSLN, como lo es la que supone como única variante la polarización a ciegas en contra de Ortega (o el Pacto, que al final es lo mismo) y ya tiene incluso listos a los candidatos “presidenciables”, a pesar de que uno de ellos muy probablemente no corra porque es out por “regla”.

Una máxima jurídica expresa que nadie puede dar lo que no posee, si las “fuerzas democráticas” son verdaderamente tales; deberán de demostrarlo con creces de cara a la población, bajo el apercibimiento de que, si no lo hacen, enfrentarán no solamente a las fuerzas del pacto y sus artimañas, sino también a la apatía popular, y al mismo tiempo correrán el riesgo de no contar con ningún tipo de respaldo o legitimidad, sea que ganen o pierdan las elecciones. Cada partido o movimiento debería de estar afinando su programa de Gobierno, ampliando y democratizando verdaderamente sus estructuras para hacer las propuestas a la población en el próximo proceso electoral.

En un texto posterior pretendo extender mi propuesta concreta, que en pocas palabras consiste en la apertura de un proceso electoral primario amplio y democrático que sirva para determinar quienes serán los candidatos que nos representarán en las elecciones generales del 2011 dentro la casilla 9 que, muy democráticamente, nos va a prestar el PLI o en la casilla 14 si nos es retornada la personalidad jurídica, ilegal y arbitrariamente arrebatada por los pactistas; para que esos candidatos no sean negociados entre cúpulas o caudillos de los diferentes partidos o movimientos, e incluso para que podamos debatir y elegir un programa o proyecto a seguir; que perfectamente pueda ser de corte socialista, socialdemócrata, conservador, liberal, neoliberal, democratacristiano, mixto o el que sea que el pueblo decida según la fórmula que lo respalde. Que puedan ser candidatos, ciudadanos nominados por suscripción popular y que puedan incluso correr para diputados, juntamente con nosotros, los sandinistas honestos que cuenten con el apoyo de la población que les propone.

Nadie habla de dividir a la oposición (me han mal interpretado), sino de cohesionarla alrededor de un ejercicio verdaderamente democrático con amplia participación ciudadana, involucramiento masivo y compromiso real (un Pacto Limpio con la gente, le llamaba Herty) que nos permita llenar de contenido las consignas.

¡Todos unidos por la Democracia!

¡Juntos para construir la Nicaragua que soñamos!

¡Democracia sí, Dictadura no!

Actualizaciones en El Tábano Nica